¿Por qué nos gusta viajar?

Polinesia

¿Eres un viajero de verdad? Para saberlo te recomiendo que leas este post

¿Por qué nos gusta viajar? Es una pregunta que el viajero no se hace habitualmente, pero sí que escucha de aquellas personas que no viajan habitualmente, especialmente cuando el viajero prepara un viaje a otro país.

En muchos casos los preparativos del viaje generan ansiedad hasta a los viajeros más experimentados. La búsqueda de la mejor oferta en diferentes webs y el tiempo que dedicamos a preparar rutas y visitas hacen que el viajero se estrese incluso sentado en el sofá de su casa.

Esta ansiedad no se ve reducida cuando empieza nuestro viaje. Elementos como el miedo a ciertos medios de transporte, avión principalmente; los incomodos, pero necesarios, pasos por los controles de seguridad, especialmente los de los aeropuertos; una vez llegado al destino los desplazamientos desde el aeropuerto, muchas veces situados a las afueras de las ciudades, hasta los hoteles más céntricos o los rígidos horarios de las diferentes atracciones turísticas y las ganas de conocer lo máximo posible en un tiempo reducido hacen que la dichosa ansiedad no desparezca del todo.

Entonces, ¿por qué nos gusta viajar? En primer lugar, diremos que un viajero hace de los viajes su estilo de vida. Normalmente organiza un viaje, y apenas ha regresado a su domicilio habitual, ya está planeando su próximo destino. El viaje vertebra su vida.

Un segundo punto es lo que denominamos la emoción de descubrir. Hay personas que disfrutan recorriendo países, descubriendo sus ciudades y los monumentos que en ellas hay, conociendo diferentes culturas, y todo ello a pesar de no saber qué es lo que se va a encontrar en su siguiente paso.

En tercer lugar, el viajero real experimenta una satisfacción personal cuando viaja, ya que adquiere conocimientos, tiene una sensación de plenitud y de aprovechamiento de su vida y se da cuenta de lo que es capaz y hasta dónde puede llegar a nivel personal.

¿Por qué nos gusta viajar? Podemos concluir que el viajero tiene una mayor amplitud de puntos de vista, ya que empatiza con diferentes culturas, e intenta no criticar algo sin primero conocerlo. Adquiere también una plenitud personal con la sensación de conocer el mundo en el que vive y además se encuentra dentro de un aprendizaje continuo.

Si has leído esto y te sientes identificado, ENHORABUENA, eres un viajero de verdad, y ni siquiera la mayor de las incertidumbres hará que quiera parar de conocer el mundo.