Sí es Sí

sí es sí

La Ley de Garantía Internacional de Libertad Sexual o ley de «solo sí es sí» entró en vigor el 7 de Octubre y no ha estado libre de polémica. 

Una ley, llena de palabrejas y términos indescifrables para la mayoría de los ciudadanos de a pie, quienes afirman no estar muy enterados de lo que se trata. La cuestión es muy sencilla, las penas se reducen considerablemente  una vez aprobada, y esto ha hecho que incluso ya hayan sido excarcelados, condenados por delitos contra la libertad sexual.

La manada

Todo tiene su origen en este caso, un grupo de 5 hombres, si los queréis llamar así, que violaron a una joven de 18 años en un portal en San Fermín en 2016. La justicia les condenó por abuso sexual porque entendía que no había violencia ni intimidación. Increíble, 5 tíos con una niña y nos quieren hacer creer que ella estaba de acuerdo en mantener relaciones con todos ellos.

Afortunadamente tras la presión mediática, no porque ellos aceptasen que se habían equivocado, se rectificó y el Tribunal Supremo elevó las penas de 9 a 15 años por violación. Todo esto da a entender que se lo pensaron mejor, les convenía que no se formase mucho alboroto en la sociedad y entonces sacrificaron a los que según ellos eran inocentes de violación. Y lo peor es que nos quedamos contentos como si hubiesen hecho bien su trabajo, pero no, fue una chapuza que pasó inadvertida al conseguir una sentencia justa. Pero lamentablemente se seguirá matando y maltratando porque con leyes como ésta y jueces que las aplican de manera tan poco profesional, no se conseguirá que el criminal ceje en su empeño de ver satisfechos sus deseos más repugnantes.

Abuso y agresión sexual

Se habla de la diferencia entre abuso y agresión sexual, se marcan las diferencias, pero si te soy sincera yo todavía no he conseguido distinguir la una de la otra. Me da igual cualquiera de esos términos, creo que solo se han inventado para desviar la atención de lo que realmente está sucediendo. Cualquier persona a la que se le agrede merece un respeto y sin embargo tengo la sensación de que no es así. Por qué hay tantas campañas inútiles para denunciar los abusos o agresiones?  Porque las víctimas no denuncian, porque pasan a formar parte de un proceso en el que a veces es ell@ l@ que tiene que demostrar que es inocente, y además, las instituciones miran hacia otro lado, dejándote sol@.

Hoy en día sale muy barato violar, maltratar, matar. 

La empatía hoy en día brilla por su ausencia, la víctima tendrá que rearmar de nuevo ese puzle que se rompió el día en que alguien lo decidió así, sin más, porque le dio la gana, siendo además consciente, de que con un poco de suerte no le pasará nada. Seguirá levantándose todos los días con el amargor de lo que ha sido una noche de pesadillas, porque inevitablemente cuando se meta de nuevo en la cama, sus violadores volverán de nuevo a acudir en su mente. Y la volverán a maltratar, a vejar, a violar una y otra noche, durante toda su vida. Porque al igual que siempre recordará ciertos momentos buenos que le sucederán, irremediablemente también los malos y este será uno de ellos. Deberá invertir un tiempo y un dinero que quizás no tenga, para que alguien reconduzca de nuevo sus pensamientos para no volverse loca y se preguntará una y mil veces, si ella no pudo evitarlo.

Nos estamos matando entre nosotros y cada vez las estadísticas suben claramente, mujeres que matan a sus maridos, maridos que lo hacen con sus mujeres, madres que matan a sus hijos, padres que se los llevan solo para perjudicar a su ex. El mundo enloquece y no hacemos nada por remediarlo, lo vemos en los medios de comunicación como meros espectadores, como dentro de una peli de domingo. Y en otro lado, estarán los jueces vestidos con su elegante toga negra, seguramente planchada por una mujer,  transmitiéndonos tranquilidad,  porque para ellos la justicia se personifica en cada uno de los que la imparten.